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La economía española en los últimos años ha sufrido una importante desaceleración, esta desaceleración como era de esperarse ha afectado de manera directa a los despachos jurídicos españoles que han visto disminuir su facturación en los últimos dos años en más de un 30%.

No obstante esto, los despachos Españoles siguen teniendo unos recursos e influencia considerable lo que les ha permitido ver mas allá de sus fronteras para defender su posición y mantenerse a la vanguardia en volumen y facturación de servicios, y como es natural han volcado su mirada en Latinoamérica por similitudes culturales y relaciones bilaterales de carácter empresarial.

La internacionalización de los despachos se ha generado de dos diferentes formas, la primera que es la más compleja y costosa ha sido establecer oficinas propias en determinados países latinoamericanos, con personal y riesgo asociado propio y la segunda a través de alianzas estratégicas con despachos de la región.

Es esta segunda a la que nos referiremos, toda vez que es esta en donde los despachos latinoamericanos tienen una oportunidad muy clara que ningún despacho importante de dicha región esta aprovechando.

Con excepción de los despachos muy grandes tales como Garrigues, Baker & Mackensie o Uria cuya estrategia de internacionalización en Latinoamérica consiste en establecer oficinas propias en la región la mayoría de los despachos españoles han decidido establecer alianzas con despachos locales y mediante acuerdos de colaboración atender las necesidades de sus clientes en la región Latinoamericana. Para lograr estas alianzas, los que están llevando la iniciativa son los despachos españoles quienes buscan a los socios estratégicos en Latinoamérica, no se ha visto una iniciativa coordinada al revés, los despachos Latinoamericanos no están buscando a los españoles, y su estrategia parece ser pasiva a la espera de ser contactados antes de comprometerse con la región española y estrechar lazos con despachos españoles.

Esta actitud pasiva presenta un gran riesgo para los despachos Latinoamericanos, puesto que los despachos españoles ya tienen opciones españolas en Latinoamérica tales como Garrigues, quienes por cercanía y cultura pueden convertirse en su despacho de referencia en la región dejando fuera a los despachos latinoamericanos perdiéndose una cuota de negocio muy importante.
Este riesgo se maximiza con el desembarco de mas despachos españoles e internacionales con oficinas propias en Latinoamérica, quienes por su importancia en la región española tendrán una ventaja competitiva para captar el trabajo de referencia de los despachos que no tengan infraestructura en la región Latinoamericana.

La meta debe ser optar por una actitud mas activa con relación al mercado Español, los despachos latinoamericanos deben tener una injerencia mas importante en el país europeo, buscando ellos estrechar lazos con despachos y empresas españolas a efecto de participar en la creación de puentes y que estos no sean despacho Español en Europa- Despacho Español en Latinoamérica sino que los despachos Latinoamericanos obtengan cierta cuota del mercado de servicios jurídicos que generan las relaciones entre España y Latinoamérica.
El reto para Latinoamérica es lograr que el desembarco sea bilateral y no sea únicamente por parte de los despachos españoles, se debe de optar por una actitud más activa y apostar por estrechar las relaciones con despachos españoles que no tendrán presencia en Latinoamérica para que la referencia sea España- Latinoamérica y no España-España.

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